Por: Agustín Torres Sotomayor
José Benito Miranda Baldenebro era ingeniero de profesión, pero musico y poeta de corazón.
Este domingo 21 de agosto de este 2022 a las seis de la tarde, un infarto al miocardio que le impidió regresar con vida a su querida tierra de Juan José Ríos, Guasave, Sinaloa. Estaba en Tijuana, Baja California acompañado por su esposa, había ido a visitar a sus dos hijos en Ensenada y en Tijuana.
La mudanza.
Aunque el poblado de Juan José Ríos fue fundado el miércoles 21 de septiembre de 1938, seria hasta el lunes 28 de febrero de 1955, cuando familias fuertenses de los pueblos de El Mahone, San Felipe, El Jipago y Peñasco, Rincón de Sinaloíta y Los Mezcales se instalaron en Juan José Ríos al inundar las aguas de la presa “Miguel Hidalgo” estas rancherías.
Ese mismo año llegaron también decenas de familias de El Pajarito, Baca, Caballihuasa, el pueblo de Toro, Picachos y El Sauz del municipio de Choix.
Entre esas familias de El Mahone venia la de don Ernesto Miranda, un experimentado músico, padre del hoy inolvidable Benito Miranda, creador del éxito musical ‘Suerte he tenido’ que interpretó el grupo Marzo Uno.
Sin proponérselo, el origen del grupo Marzo Uno, es indudablemente de El Fuerte de Montesclaros.
Marzo Uno, el inicio.
El martes 28 de febrero de 1978, dos jóvenes del barrio del estero, llegaron a la casa de doña Ramona ‘monis’ Gatica Gámez y don Rufino Orduño Gastélum en el barrio de ‘El Mahone’, se trataba de Jaime que tocaba el órgano y Crisanto Solano Reyes que era vocalista, tenían la inquietud de formar un grupo musical.
Le preguntaron a doña ‘Monis’, por su hijo José Guadalupe Orduño Gatica, cuando salió al cerco a saludarlos lo invitaron a formar un grupo musical.
“Tu tocas requinto, yo los teclados y Crisanto es vocalista”, dijo Jaime.
“¿Y el baterista y el bajista donde los agarramos?”, pregunto ‘lupe’ Gatica.
“En El Estero hay dos compas que pueden integrarse”, respondieron.
De la calle dos, llamada también ‘El peñasco’, salieron los tres jóvenes, cruzaron las calles ‘Jambiola’, la ‘Papariqui’, ‘Sinaloita’, ‘México’, ‘Batequis’, ‘Aguacalientita’ hasta llegar a la calle ‘Maiculi’.
En el camino contactaron a Lázaro Robles López que tocaba el bajosexto y a Leobardo Valdez Orduño que apenas estaba por cumplir quince años.
Con la ilusión de iniciar el grupo, los cinco muchachos abordaron un camión Norte de Sinaloa, ‘de los Baldenebro’ y llegaron a Los Mochis en busca de don Luis Zarate Servín, un señor que padecía debilidad visual que rentaba equipo musical antes que lo hiciera Víctor Hugo Ceja.
Don Luis los subió a su camioneta y los llevó a recoger un equipo al ejido ‘El Porvenir’, pero los jóvenes músicos que habían alquilado, le pagaron los mil 500 pesos que cobraba semanalmente por renta del equipo.
Después fueron al ejido ‘Alfonso G. Calderon’, luego a El Carrizo, de ahí al ejido 9 de diciembre, Topolobampo y tres comunidades más.
Todos los músicos le habían pagado ese día los mil quinientos pesos de la renta, a las dos de la mañana, don Luis les entregó un equipo que tenía guardado en su casa y los llevó de regreso a Juan José Ríos.
“Ustedes me trajeron suerte, tenía varios días ‘correteando’ a estos músicos y no me pagaban, hasta ahora”, les dijo.
Los cinco jóvenes ensayaban en la casa de doña ‘Monis’ Gatica, madre de nuestro amigo José Guadalupe Orduño Gatica, fundador del grupo quien apenas iba a cumplir los veinte años.
La casa está ubicada en la esquina de las calles ‘Peñasco’ y ‘Torocahui’ en el meritito corazón del barrio ‘El Mahone’ de Juan José Ríos.
Los primeros días de ensayo, los muchachos se dieron cuenta que Jaime, el tecladista estaba ‘atravesado’, no tenía oído musical y desestabilizaba a los otros cuatro integrantes, terminaron por darle las gracias. Después fue el vocalista Crisanto Solano Reyes quien renunció por solidaridad pues ambos eran del barrio ‘El estero’.
Nace el grupo Marzo Uno.
El miércoles primero de marzo de 1978 nació oficialmente el grupo Marzo Uno, bautizado así por José Guadalupe Orduño Gatica ‘el lupe Gatica’, quien empezó como bajista y continuo como tecladista.
Entro Julián Villegas ‘el diablito’ como vocalista, después de Julián estuvo José Luis Palafox ‘el indio’, luego llegó Modesto Osorio, vocalista del grupo ‘Los Compas’, pero los muchachos decidieron mejor invitar a José Benito Miranda Baldenebro en noviembre de 1979.
También hizo casting José Javier Peñuelas Ayala ‘el gordo Peñuelas’, que siempre andaba con su hermano Rosario Peñuelas ‘chayo de la Lola’, Javier estuvo solo unos días.
Finalmente, el grupo Marzo Uno quedó integrado por: José Benito Miranda Baldenebro como vocalista; Sergio Félix Rivera como requintista y segunda voz; Antonio Ildefonso Orduño Zazueta ‘el quitito’ como bajista; Leobardo Valdez Orduño en la batería; y José Guadalupe Orduño Gatica como tecladista. Puro barrio de ‘El Mahone’.
Marzo Uno graba el éxito ‘Suerte he tenido’.
Después de ensayar diez canciones debajo de la enramada de la casa de don Rufino Orduño y doña Ramona ‘Monis’ Gatica en el barrio ‘El Mahone’ de Juan José Ríos, los cinco integrantes del nuevo grupo Marzo Uno viajan a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, para grabar su primer disco en los estudios de don Antonio Valdez de Discos Cronos.
La grabación no les salió gratis ni la pago la compañía disquera de Chayito Valdez, no, los muchachos pagaron 28 mil pesos por grabar su primer disco.
Cuando entraron al estudio de grabaciones, el director artístico les dijo:
“A ver muchachos, a ver que traen, ‘aviéntense’ un ensayo de las canciones que van a grabar”.
‘Lupe’, Sergio, ‘el quitito’, Leobardo y Benito, interpretaron sin presiones las canciones: ‘Suerte he tenido’, ‘Sin tu presencia’ y ‘Momento inolvidable’ de la autoría de Benito Miranda, así como el bolero ‘Mis ojos me denuncian’.
Cuando terminaron, escucharon por las bocinas al ingeniero de sonido que les grito desde la consola:
“Perfecto, perfectísimo, se queda, salió perfecto”.
Ni siquiera necesitaron ensayar para corregir, salió de una.
La locura.
Para el mes de abril de 1980, la canción ‘Suerte he tenido’, de la autoría de Benito Miranda, interpretada grupo Marzo Uno, se colocó como un éxito internacional en Venezuela, Guatemala, Colombia, en Estados Unidos y en todo México, era la locura.
Ningún grupo musical sinaloense había logrado escalar tan alto en un tiempo tan corto.
En el mes de agosto de 1980 se incorpora al grupo, Jesús Ariel Barreras ‘el chelel’ ocupando el lugar de Leobardo Valdez Orduño.
A ‘el chelel’ le corresponderá grabar con el grupo Marzo Uno la canción ‘Pequeña’, de la autoría de Benito Miranda, la canción se convirtió rápidamente en un éxito internacional.
Malos augurios.
El miércoles 15 de julio de 1981, en pleno éxito internacional del grupo Marzo Uno, el tecladista y fundador del grupo, José Guadalupe Orduño Gatica ‘lupe Gatica’ sufre un accidente automovilístico en las calles Aguacalientita y la calle ocho de su querido Juan José Ríos. El accidente le impide continuar con el grupo.
Hace su entrada triunfal Ponciano Bojórquez como requintista del grupo Marzo Uno.
Para el año de 1984 Benito Miranda deja al grupo que le había dado muchas satisfacciones y se dedica a su carrera como ingeniero en la sala de cómputo de Cobaes en el Plantel 02 de Los Mochis que alterna con presentaciones en diversos escenarios.
Para ese tiempo, Modesto Osorio ‘desacabala’ al grupo Marzo Uno para formar el grupo San Diego y se lleva a los pilares que sostenían la agrupación; Jesús Ariel Barreras ‘el chelel’ que estaba en la batería, Ponciano Bojórquez en el requinto y a Miguel Espinoza Mapo en el bajo. El grupo Marzo Uno empieza su declive.
Esta es una crónica en honor a nuestro amigo José Benito Miranda Baldenebro.
Mis compañeros locutores del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radiodifusión, Televisión y Telecomunicaciones (STIRTT) Sección Los Mochis-El Fuerte-Guasave, nuestro secretario general, Fernando Solís Verduzco y los miembros fraternales entre los cuales me encuentro, respetuosamente ofrecemos nuestras condolencias a los dos hijos, hermanos, a su hoy viuda y a su primos, entre ellos mi compadre Felipe Salcedo Miranda, vocalista del grupo La Inversión de El Fuerte, por la partida de nuestro entrañable y admirado Benito Miranda. Descanse en Paz
Fe de erratas.
En la anterior crónica ‘Los fantasmas de El Fuerte II’, cometí una equivocación, escribí que el dueño del edificio donde se ubica el restaurante y hotel boutique ‘Mansión Orrantia’, era propiedad de don Matías Ayala, corrijo, ese edificio es de don Blas Ayala.
Junto con don Pablito Apodaca Ayala, don Matías y don Blas Ayala, fueron familiares de mi bisabuela materna Prisciliana Ayala de Bamicori, El Fuerte, por eso me apena la equivocación. Gracias por su comprensión.
Oído por casualidad.
Con la separación del grupo San Diego de Los Mochis fundado por Modesto Osorio como vocalista y que, a su salida, continuo Jesús Ernesto Zazueta Lopez ‘el miño’, el requintista Ponciano Bojórquez, de Juan José Ríos, emigró a Tijuana, Baja California.
Gracias a los contactos que tenía en el ambiente artístico logró conseguir trabajo como auxiliar de ingeniero de sonido de la famosa agrupación Los Tucanes de Tijuana.
A varios estados de la unión americana acompaño a los creadores del éxito musical ‘La Chona’, aquel requintista que había sido un pilar del grupo Marzo Uno.
Una mañana de abril del año 2000 en San Francisco, California, Ponciano Bojórquez estaba limpiando la consola y acomodando unos cables, cuando llegó uno de los ‘managers’ para decirle que quería hablar con él ni más ni menos que Mario Quintero Lara, vocalista y director de Los Tucanes de Tijuana.
A Ponciano se le hicieron eternos los doscientos metros que tuvo que caminar para llegar a ‘la traila’ de lujo donde estaban reunidos los famosos músicos.
“En la madre, que hice mal que no les gusto a los jefes, me van a correr, estoy seguro que me están hablando para despedirme”, pensó aquel auxiliar del ingeniero de sonido.
Tan a gusto que estaba trabajando aquí, se lamentaba Ponciano mientras golpeaba el asfalto con los pies lamentando la tragedia que veía venir.
Cuando entro al interior de aquella elegante ‘traila’ acondicionada como oficina y área de descanso de los multipremiados músicos, ni siquiera levantó la cabeza, solo alcanzo a ver los tenis de marca de quien supuso eran de Mario Quintero, a su lado estaban Mario Moreno, Joel Quintero y David Servín.
“Así que tú eres Ponciano Bojórquez”, preguntó Mario Quintero el líder de Los Tucanes de Tijuana.
Sintiendo que todos sus sueños se derrumbaban y que esa misma noche sería la última de su trabajo, contestó arrastrando la voz casi a punto de soltar el llanto:
“Si señor, soy yo”.
Entonces Mario Quintero cambio el tono de su voz y le dijo:
“¿Oye cabrón, es cierto que tu tocabas con el grupo ‘San Diego’?”.
“Si, yo tocaba el requinto”, respondió Ponciano.
Entonces Mario Quintero se levantó y fue a darle un abrazo a Ponciano que para ese momento ya hasta el dolor de cabeza se le había quitado.
“Cabrón no manches, cuando estábamos allá en el rancho (Las Huacapas, Sinaloa de Leyva), me acuerdo que una vez toco el grupo ‘San Diego’ en Bamoa, yo le pedí prestada la camioneta a mi ‘apá’ y todos los primos fuimos al baile a oírlos tocar, eran mis ídolos en ese tiempo”, expresó emocionado Mario Quintero, compositor y cantante de Los Tucanes de Tijuana mientras le daba un abrazo a Ponciano que estuvo a punto de derramar las lágrimas.

