Por: Dagoberto Rodríguez
Arrancó la edición 68 de la afamada Liga de Beisbol Super Ávila “Clemente Grijalva” como una bonita ceremonia de apertura efectuada sobre la grama del estadio “José López López” del Ejido México donde el circuito cumple con excelencia el protocolo social ante una gran diversidad de invitados, unos con merecimientos propios y otros no tanto pero ahí estaban.
Lo cierto es que el esfuerzo de Sergio ‘rayo’ Méndez y directiva se vio reflejado en evento, se esmeraron en la organización y considero que todos nos fuimos contentos la tarde del sábado.
En lo deportivo, los resultados de la primera serie dejan una lectura muy positiva para la fanaticada, si bien es cierto que el número de equipos participantes ha ido en declive cada temporada que pasa, también es una realidad que entre menos equipos se tienen el nivel y calidad tiende a subir.
De ocho juegos celebrados en la serie de apertura, cinco de ellos terminaron con diferencia de una carrera, otro más con diferencia de dos carreras y solo un duelo arrojó una pizarra desproporcionada, solo Agricultores de Jahuara II pudo ser capaz de ganar sus dos juegos ante unos Judios de Mochicahui que vendieron ‘cara la piel’ y pelearon hasta el último out.
Vaya historia la que se presentó el pasado domingo con los Judios de Mochicahui que dentro del terreno de juego no hubo nada que reprochar al equipo, se brindaron en los dos duelos cayendo por la mínima diferencia.
Lamentablemente la nota negativa se dio con el abandono directivo del cual fueron objeto sus integrantes en el estadio “Rafael ‘gory’ Orduño” al no haber nadie que le respondiera a los muchachos con la alimentación y los apoyos prometidos, siendo el propio equipo rival quien tendió la mano al proporcionarles comida.
Conocemos al ingeniero Juan Francisco Leal Guillen desde hace muchos años, un tipo serio y hasta donde a mi me corresponde, un señor de palabra que, solo una situación de salud como la que está pasando, impidió cumplirle a su equipo.
Se comenta que el problema de salud es algo delicado, razón por la cual es imposible que el ingeniero ‘tabe’, como popularmente se le conoce en el medio beisbolero, continúe al frente del equipo Judios de Mochicahui, amén de que se comenta que un regidor artista del cabildo de El Fuerte y un ex directivo de Cañeros de Los Mochis con aspiraciones políticas lo dejaron ‘colgado de la brocha’, le habían prometido apoyos económicos para el sostenimiento del equipo y como dice ‘la plebada’ al ingeniero Leal Guillen este par de muñecos se lo ‘verbearon’ lindo, por decirlo de una forma elegante.
Ahora es casi un hecho que Mochicahui se quedará sin beisbol, la franquicia va rumbo a San Blas donde otro artista, Inocente ‘chente’ Guerrero entraría al relevo, pero trasladara al equipo a la rielera población que, sin esperarlo, va a tener de vuelta el beisbol nivel “Clemente Grijalva” que no disfrutan desde 2019 cuando se fueron perdiendo la Serie Final ante Juan José Ríos auspiciados por una directiva que acarreaba con más carpas que ni el circo “Atayde”. ¿Verdad Abad Ávila?
El otro escenario, aunque es poco probable, es que la mudanza de Mochicahui a San Blas se vaya abajo, en eso la directiva ya hizo referencia que, si eso llega a suceder, desaparecería el octavo equipo y se procedería a jugar el resto del calendario con siete escuadras descansando una por serie, iniciando con Mineros de Choix por ser ellos con quienes originalmente corresponde enfrentar a Judios, pero a más tardar el jueves se tendrá una respuesta oficial a todo este asunto.
En otros rollos, apenas llevamos una serie y el acompañamiento directivo de Sergio Méndez Castro ya lo mete en problemas, resulta que unas marcas patrocinadoras, entre ellas Llantera Herrera, harán entrega de un premio en efectivo al mejor bateador y al mejor pitcher de cada serie.
A la ofensiva sin duda alguna el premio se lo lleva el toletero Germán Cuevas de los Judios de Mochicahui que apiló par de cuadrangulares panorámicos en la serie contra Agricultores de Jahuara II, pero donde las cosas comienzan a ‘oler hediondo’ es en el argumento que esgrime la directiva para sostener a Alejandro Astorga con el premio de mejor lanzador de la serie.
Resulta que Astorga lanzando para los Abarroteros del Ejido México le adjudican el milagrito de ‘mil pesitos’ por lanzar seis entradas sin carrera, admitiendo CUATRO hits, sin base por bola otorgada y ocho ponches, número que no hubiesen estado en discusión de no ser porque en Jahuara II el pitcher de Agricultores, Miguel Fortunato Ruiz también lanza seis entradas en blanco, admite solo DOS imparables, no regaló bases por bola y ponchó a dos enemigos en 20 bateadores enfrentados que, seguramente Astorga superó más de 20 bateadores enfrentados en su actuación.
Cuando el subdelegado de Agricultores de Jahuara II, Wilbert Arvizu Pimienta, pidió a la directiva que se le explicara cuales son los criterios que llevaron a elegir como mejor actuación la de Alejandro Astorga sobre la de Miguel Fortunato Ruiz, el vicepresidente Fernando Lara dio una explicación poco convincente al afirmar que Astorga se hacía acreedor a la distinción por haber recetado 8 ponches por solo 2 de Ruiz, olvidando que al lanzador del Ejido México le atizaron más imparables con 4 por dos del elemento de Jahuara II. ¿Se trata de quien ejerció más dominio o no? ¿El pitcheo que es entonces? ¿Te dan mas hits y eres el más dominante? Increíble, cuando pensamos que con Aaron Ayala en la Liga «Humberto Lopez Pineda» lo habíamos visto todo, tenemos esto.
Se hubiera visto mejor Lara si hubiera dicho a todos que fue una omisión involuntaria, que no se dieron cuenta o simplemente no revisaron bien las estadísticas con ojo analítico o ya de plano nos hubiera respondido con franqueza que había que quedar bien con el patrocinador del circuito, pero salió con esa brillante respuesta que ni él mismo logra asimilar. Es la primera ‘pifia’ y eso que vamos iniciando.
Pregunta seria, ¿Qué tan sano es para la Liga “Clemente Grijalva” que su compilador oficial, quien tiene la responsabilidad de llevar todas las estadísticas del circuito tanto colectivas como individuales, sea delegado de un equipo?
O se es borracho o se es cantinero, pero no se puede ser las dos cosas, de aquí ‘pal real’ es natural que se piense en un conflicto de intereses, después no digan que nadie dijo nada.
¿Sabías que? El 24 de marzo de 1982, Fernando Valenzuela se resiste a firmar contrato y a reportar al campo de entrenamiento de los Dodgers Los Ángeles en Vero Beach, Florida.
Después de facturar 42 mil 500 dólares como ganador de los trofeos “Novato del Año” y “Cy Young” de la Liga Nacional en 1981, el zurdo de 21 años había solicitado salario de 1 millón de dólares para esa temporada de 1982, en lugar de eso, los Dodgers renovaron unilateralmente su contrato por 350 mil dólares.
Hasta aquí la dejamos por ahora, recuerde que somos responsables de lo que aquí se escribe, mas no de lo que usted entienda, eso es otra cosa… saludos.



