Por: El Zorro
Soberanía tecnológica. El Gobierno de México presentó “Kutsari”, proyecto encaminado al diseño y fabricación de semiconductores, buscando aprovechar cuatro décadas de inversión, investigación, desarrollo tecnológico y formación de personal altamente capacitado a nivel maestría y doctorado en el diseño de circuitos integrados o ‘chips’.
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fue quien hizo este anuncio y subraya que este proyecto encamina al país hacia el desarrollo y se aprovechara que al interior de instituciones educativas como la UNAM o el Politécnico Nacional se diseñan los dispositivos mas modernos y demandados para la fabricación de computadoras, teléfonos celulares, microprocesadores, laboratorios que requieren de memorias, sensores, amplificadores, dispositivos de control y de potencia, entre otras cosas.
En Puebla, Jalisco y Sonora se contemplan los primeros centros de diseño que persiguen el único objetivo de que México se convierta en una potencia científica y tecnológica, consolidando a la nación en la producción de ‘chips’ para la industria automotriz, de electrodomésticos, equipos médicos, entre otros dispositivos.
A la par de este proyecto, también nuestros diputados y senadores se les viene ‘chamba’ ya que por orden de Palacio Nacional se deberá modificar la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial para acelerar el proceso de patente de las innovaciones tecnológicas y con ello permitir la comercialización de patentes.
Prioridades. La falta de agua es alarmante no solo para Sinaloa sino para gran parte del territorio norte de la nación, la falta de precipitaciones se extiende a casi tres años de que no llueve en la abundancia esperada.
Este fenómeno ha traído consigo el replanteamiento de las actividades productivas en relación a la disponibilidad del recurso, y es ahí, con solo el 14% de agua almacenada en los vasos de las obras hidráulicas sinaloenses que solo alcanza ya para asegurar el consumo humano, surgen interrogantes dignas de un análisis profundo.
En el caso de nuestros productores de alimentos, considero es momento que se reflexione lo siguiente: ¿Se debe sembrar lo que se necesita o sembrar el cultivo que deje ganancias económicas? Es cuánto.
La guadaña. Tal parece que, al ex gobernador de Morelos y ahora flamante Diputado Federal, el ex futbolista Cuauhtémoc Blanco Bravo, se le viene una ‘cascada’ de problemas bastante serios que podrían llevarlo a la perdida de su fuero y hasta a pisar la cárcel, luego de que el ex Fiscal General del Estado que gobernó, de nombre Uriel Carmona Gándara, presentara una solicitud de desafuero en su contra ante el Congreso de la Unión por acusaciones de tentativa de violación realizadas por una media hermana de Blanco Bravo quien laboraba en el Gobierno de Morelos durante el mandato del propio Cuauhtémoc. pero fue despedida de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo pidiendo un millón de pesos como una especie de liquidación.
Pues resulta que el tema ya llegó a San Lázaro y el legislador acusado afirma que es un ‘perseguido político’ y que a el ‘no lo van agarrar de piñata’, el panorama no es muy alentador para ex gobernador por las declaraciones hechas por los lideres parlamentarios, por un lado Adán Augusto Lopez Hernández quien preside la Junta de Coordinación Política del Senado dijo que ‘no habrá protección especial para Blanco, y que el caso debe resolverse dentro de los tiempos y procedimientos establecidos por la ley’ y, por otro lado, Ricardo Monreal Ávila en su calidad de presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados dijo que ‘se va actuar conforme a la ley aplicado el criterio de justicia estricta’.
Espere más capítulos de este melodrama digno de la ‘fabrica de ilusiones’ donde crearon, adivinó usted, al propio Cuauhtémoc Blanco. Así las cosas.
La frase. “La colonización debe castigarse. Los países que perjudicaron a otros pueblos durante la era colonial deben pagar indemnización por los daños y el sufrimiento que ocasionaron bajo el dominio colonial”, discurso pronunciado el 29 de septiembre de 2009 en la sede de la ONU por el entonces presidente de Libia, Muammar Gaddafi.
