Cuenta la historia… La Casa de don José Rosario Lugo, en Sinaloa de Leyva

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Por: Juan Manuel Veliz Fonseca

Sus antiguos propietarios fueron don Guillermo Norzagaray y se la heredó a su hijo Erasto Norzagaray.

En 1906 es vendida por su actual dueño a los hermanos José Rosario, Valentín y Exiquio Lugo León. Sus padres fueron don José Rosario Lugo, casado con Francisca León. Al fallecer este último en 1948, la heredan a sus hijos: Alfonso Enrique ‘poncho’, Adelaida ‘yayita’, María ‘mariquita’, Clementina ‘tinita’, Virginia, Sofia ‘bibi’ y Arturo Lugo León.

Siguiendo esta línea hereditaria terminan como dueños los hijos de Alfonso Enrique y de su esposa Consuelo Valdez siendo ellos: Maritza, Javier Arnoldo, Jorge Armando y Alfonso Enrique, quienes venden al Ayuntamiento del Sinaloa Municipio que para ese entonces encabezaba como presidente municipal el ingeniero Saúl Rubio Ayala quien la adquiere para que ahí opere la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM) cumpliendo la promesa de que en cabecera municipal se instalara una universidad.

El proyecto de la UAIM no prosperó y fue en el gobierno municipal del licenciado Wilfredo Veliz Figueroa cuando hace entrega en donación simbólica de la emblemática casona a la Universidad Autónoma de Sinaloa para albergar la Facultad de Contaduría y Administración Extensión Sinaloa de Leyva.

Veliz Figueroa como alcalde, Gomer Monarrez como rector de la UAS y el doctor Miguel Aguilar como director, encabezaron aquel acto el 05 de septiembre de 2006.

CUENTA LA HISTORIA que la familia Norzagaray de apellido portugués tenían una hacienda en el Distrito, hoy municipio de Sinaloa, misma que en honor a su apellido la nombraron Portugués de Norzagaray.

Actualmente Portugués de Norzagaray esta convertida en comisaría ubicada al norte de la cabecera municipal a una distancia de 25 kilómetros, incluso hay fincas en ese lugar con la misma fachada.

Propietario de la época de la emblemática casona.

Por su parte, la familia Lugo eran originarios de la comunidad de Calabazas ubicada en la actual sindicatura de San José de las Delicias, ubicada al poniente de la cabecera municipal a una distancia de 60 kilómetros.

Ambas familias fueron comerciantes y mineros,  los Norzagaray llevaban en carretas jaladas por yunta de bueyes cargas de ‘palo de brasil’ hasta la Playa Colorada en el hoy municipio de Angostura, que en aquel tiempo pertenecía al Distrito de Mocorito, madera para ser enviadas a Europa y procesar pintura. También eran dueños de minas y se dedicaban al comercio.

La familia Lugo eran comerciantes, contaban con grandes ‘tiendones’ en los centros mineros de Bacubirito y San José de Gracia, que al abandonarse estos centros mineros por el escalamiento de la revolución decidieron instalarse en la Villa de Sinaloa con una tienda bien surtida llamada «La Casa Lugo».

Al frente de la tienda estaban don José Rosario y Exiquio, luego fueron socios y después dueños de «La Empresa de Agua y Luz» A.C.

Valentín su hermano fue un destacado seguidor de José Ferrel Félix, candidato a la gubernatura de Sinaloa perdiendo por fraude electoral ante el candidato oficial Diego Redo.

Exiquio Lugo Léon.

Por muchos años, en esa antigua casa vivieron las hermanas ‘mariquita’, ‘tinita’ y ‘yayita’, murieron de avanzada edad y solteras, pero eso sí muy católicas ya que en la fiesta tradicional del 01 de mayo el señor obispo era recibido en esta casa.

Las hermanas motivadas por el cariño aguantaron a su hermano don Alfonso Enrique ‘poncho’ Lugo quien era adorador del dios Baco ya que le gustaba ‘empinar el codo’, él se las ingeniaba para que sus compañeros de parranda a través de una ventana que daba al callejón doctor Luis G. de la Torre por donde tiraba un hilo con el fin de que le amarraran una botella con todo y liquido.

Era una casa impecable de organizada y limpia donde eran contados los que podían entrar a esta casa, respecto a la tienda era atendida por las hermanas apoyadas por María Luisa ‘bicha’ Cota de El Opochi y Rosalva ‘chava’ Urquidez Rodríguez de Baburía.

Al cerrar la tienda y morir sus dueños, vivieron algunas familias como Rigoberto ‘riguito’ Gutiérrez y Familia; así como Manuel ‘el pillón’ Valenzuela y familia.

Hoy este recinto que en su paredes guarda mucha historia de la ex Villa de San Felipe y Santiago, está convertido en espacio de formación de generaciones de profesionistas con carreras como: Contaduría, Administración y Mercadotecnia, además de la sabatina escolarizada y el programa sabatino del idioma inglés.

Mención especial a las primeras maestras que ingresaron a sus salones a impartir clases como: Grace Erandy Báez Hernández y Lourdes Teresita Lugo Hernández, entre otros. Como coordinadores un servidor Juan Manuel Veliz Fonseca, el doctor Juan Miguel Ahumada Cervantes y el licenciado Rafael López Soto.


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