Por: El Zorro
Preocupante. Lo sucedido en una escuela secundaria del estado de Coahuila es otro aviso más de que algo grave está pasando en el seno de las familias mexicanas, algo bastante alarmante que implica, si bien es cierto, la intervención gubernamental, la realidad es que un gran porcentaje de responsabilidad viene de los hogares.
Fuimos formados bajo aquella premisa de que la buena educación y los valores morales ‘se maman en casa’, esa usanza de nuestros abuelos y más atrás era muy efectiva, por aquellos tiempos bastaba una sola mirada para que uno como niño entendiera que estábamos cruzando una línea que nos llevaba a un comportamiento inadecuado.
No había psicólogos, ni maestros especialistas como los que ahora abundan con maestrías y doctorados, lo que había eran maestros con una figura reconocida y respetada social y moralmente, esa misma figura que en nuestra actualidad se ha ido desvaneciendo gracias a que desde el seno familiar, mama y papa, no hacen su parte.
Las niñas y niños de hoy ya no salen a jugar con los otros al patio de una casa o a un parque, ahora mismo están pegados a un celular o una pantalla entretenidos en las redes sociales; pasan horas viendo material inapropiado que en muchas de las veces los progenitores ni se enteran de que sus hijos interactúan en el ciberespacio con personas que van moldeando patrones de comportamiento, en su mayoría cargados a convertir seres violentos, un problema para todos.
Cuando estamos redactando estas líneas, sale el anuncio por parte del Gobierno de México sobre un decreto para establecer nuevas obligaciones a las plataformas digitales frente a contenidos que inciten directamente a la violencia, algo que, desde nuestro humilde punto de vista, es necesario.
El decreto obliga a las empresas tecnológicas a detectar, reportar y retirar de sus plataformas todos aquellos contenidos considerados de riesgo, con el propósito de establecer los límites de la intervención de las plataformas y preservar la libertad de expresión.
Una medida que me parece muy oportuna, el gobierno hace su parte, pero ¿papá y mamá que harán en casa? Ahí está el detalle, diría Mario Moreno ‘cantinflas’. Piénselo.
No es meme. Con 72 votos a favor y 34 en contra, el Senado de la República aprobó modificaciones al Código Penal Federal y a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial para salvaguardar los derechos de autor de creadores e inventores frente a la piratería y la falsificación de sus obras, además de penalizar el uso de símbolos de dependencias oficiales con fines fraudulentos.
En México el contenido en redes sociales está inmerso en un ‘libertinaje’ grotesco, crear o reproducir información errónea e inducir al engaño se ha vuelto en algo ‘natural’, aunque en el quehacer político siempre se busca ‘jalar agua para su molino’ siendo ese el caso de representantes de los partidos opositores a MoReNa quienes señalan que la llamada ‘Ley anti memes’ vulnera derechos democráticos de la sociedad como el debate público, la sátira o la crítica.
De lado de los legisladores del partido en el poder vino una respuesta clara y entendible: “nadie va ir a la cárcel por hacer un meme, sino que se penaliza el hacer pasar algo como oficial para engañar y cometer un fraude”, cuestión de interpretación. Es cuánto.
Esperanzador. Las lluvias registradas en las últimas semanas en la zona norte de Sinaloa pintan un mejor panorama después de varios años críticos donde la sequía había colocado los embalses del sistema de presas a niveles bastante críticos.
Las aportaciones han sido importantes, ahora mismo en Sinaloa se tienen 8 mil 590 millones de metros cúbicos de agua en conjunto y es la presa “Luis Donaldo Colosio” enclavada en la sierra de Choix la que mayor volumen del vital líquido contiene en su vaso con 2 mil 779 millones de metros cúbicos de agua.
Hasta antes del huracán “Polo”, las 11 presas principales de la entidad se encontraban al 51.8% de su capacidad con 8 mil 131 millones de metros cúbicos y con las lluvias provocadas por el fenómeno meteorológico el acumulado subió a 8 mil 359 metros cúbicos de agua, para ubicarse al 53.1% de su capacidad operativa de conservación.
La frase. “El peligro no es que los ordenadores empiecen a pensar como los hombres, sino que los hombres empiecen a pensar como los ordenadores”, atribuida al legendario periodista estadounidense, Sidney J. Harris.
